Categoría: Avances

Nicolas Chamatropulo

Muchas personas, o la gran mayoría, lo primero que hacen antes de cruzar una calle es mirar al conductor del coche que se aproxima para saber si ya los vio, es una especie de lenguaje no verbal que les permite saber si pueden cruzar sin tener el riesgo de ser atropellados. Pues con la llegada de los coches autónomos esto desaparecerá, ya que tendremos que confiar ciegamente en los sistemas del vehículo y creer que nos ha detectado al estar cruzando una calle.

Compañías como Ford y Mercedes ya se han planteado este escenario y han buscado formas para que el coche autónomo tenga esa comunicación no verbal con el peatón. Pero ahora conocemos una nueva solución por parte de Jaguar, a quien se le ha ocurrido imitar esa interacción entre humanos colocándole ojos a sus coches autónomos.

Fabio Baccaglioni

El pasado domingo el Perlan II, el planeador de Airbus que busca romper récords, logró uno nuevo.

Es la primera vez que un planeador alcanza la línea Armstrong, no es un límite del que se suela hablar mucho pero no es poco relevante. Esta es la zona de la estratósfera donde el agua del cuerpo humano, saliva, lágrimas o lo que sea (la sangre no porque va por dentro, contenida) hierve si no se está en una cabina presurizada o con un traje especial.

A tan sólo 6.25 kPa (0.906 psi) de presión, por encima de los 18.000 metros o 59.000 pies, el agua hierve a la temperatura del cuerpo humano (36.5 grados cenígrados). Obviamente a esa altura la hipoxia es un problema mayor que ya se da unos cuantos kilómetros más abajo.

El objetivo final del Perlan II es lograr llegar hasta mucho más arriba, 90.000 pies, para ello aprovechan ciertas condiciones particulares que hay en la Patagonia argentina con las corrientes ascendentes que son las que lo pueden llevar más allá de los límites actuales. Para ascender es remolcado por un Grob Egrett G520, que ya es un avión de gran altitud, a unos 43.000 pies.

Para darse una idea proporcional, el Perlan comenzó su vuelo a la altitud máxima de la mayoría de los vuelos comerciales, de ahí hacia arriba y su objetivo de 90.000 pies, unos 27km, es un poco más arriba de la cota máxima de una bestia como el SR-71. Sin dudas hay muy poco aire allí arriba para que un planeador se sostenga.

Via Airbus

Fabio Baccaglioni

 

Para aquellos que no saben de que se trata: el proyecto Loon es un sistema de conectividad basado en globos de altitud para brindar internet en áreas de difícil acceso y con una latencia mucho mejor que vía satélite.

El proyecto es parte de la división Project X de Alphabet, la megaempresa nacida de Google que ampara todos los proyectos bajo ese nombre y el socio imprescindible es el local Telkom Kenya.

Loon no reemplaza la señal de una red, es más bien un complemento, aplicable a redes que sufrieron un colapso por cualquier cuestión accidental (guerra, accidentes, desastres naturales) o a zonas que carecen de red (desiertos, territorios lejanos, estepas, etc.). En este sentido Loon aplicado en Kenia alcanzará las zonas mas alejadas del país.

Cada globo carga un sistema de radio 4G iluminando en un área de 5000km2 cuando alcanza unos 60.000 pies (20.000 metros aprox), paneles solares para la carga y va moviéndose con los vientos de altitud (principalmente los jet streams que son predecibles y simulables).

El sistema mejoró mucho de lo que originalmente se había planteado, tanto por el aprendizaje sonbre las regiones y altitudes además como el paso de 3G a 4G y la capacidad del globo de mantenerse en el aire hasta seis meses, el record actual, probado sobre Perú, alcanzó los 190 días contínuos. Luego el globo se recupera y se vuelve a lanzar.

La primera prueba de fuego fue en Puerto Rico luego del huracán María donde le brindó conectividad a 200.000 personas que habían quedado completamente en silencio digital, pero ahora el nuevo proyecto lo lleva ya a un uso comercial y no tanto de emergencia, es aquí donde se verá cuan redituable puede ser la idea. Al mismo tiempo muchas otras empresas estan armando sus constelaciones de satélites pero ahí la cuestión está en la latencia, un globo a 20km no es un problema, un satélite a 150km ya es otro tema, uno geoestacionario a 32.000km es insufrible (1000ms de ping, sirve más para TV que para hablar) y Facebook, hace poco mencionamos, abandonó su proyecto de drones para este mismo uso dejando todo en manos de Airbus.

Via BBC

Nicolas Chamatropulo




Apple no suele compartir demasiada información sobre sus proyectos en desarrollo, pero si hay una excepción a esa regla es su iniciativa para desarrollar tecnología para coches autónomos.

Lo ha demostrado Ruslan Salakhutdinov, responsable de investigación de inteligencia artificial en Apple, que en una reciente presentación sobre este tipo de proyectos ha compartido más detalles sobre un sistema que ya es capaz de detectar por ejemplo peatones durante la conducción para evitar cualquier peligro para ellos y para el conductor.
Nicolas Chamatropulo


Estamos ante un nuevo hito en la historia de la ciencia. Un grupo de investigadores del UCSF Benioff Children's Hospital en Oakland han probado un nuevo tratamiento que consiste en modificar el genoma humano de un paciente, esto con la intención de curar un trastorno genético. Este procedimiento es el primer intento de editar un gen dentro del cuerpo humano.

Desde hace varios años se ha trabajado a varios niveles dentro de la terapia genética, donde se busca modificar genes en un laboratorio antes de volverlos a incorporar a un ser humano. En este caso, estamos hablando de que dicha modificación tendrá lugar en el cuerpo del paciente, no en un laboratorio. De aquí su relevancia, ya que esto podría cambiar para siempre el tratamiento genético de padecimientos que hasta ahora son incurables.
Nicolas Chamatropulo


El proveedor de soluciones para aeronáutica Honeywell está realizando diversas demostraciones de su tecnología para WiFi en los aviones conocida como Jetwave. La pasada semana mostraron lo que son capaces de ofrecer gracias a un Boeing 757 equipado con los últimos avances de esta nueva tecnología.

A grandes rasgos, son capaces de ofrecer conexiones de 30 Mbps estables a miles de metros sobre el nivel del mar. Esta nueva tecnología utiliza los satélites de Inmarsat, Este nuevo satélite prometía mejorar la conectividad en los aviones y, por las cifras, parece que lo han conseguido.

Además, este servicio también será clave para ofrecer más posibilidades a los pilotos y el resto de personal de cabina. Los responsables de la tecnología afirman que es posible ver la televisión por Internet, disfrutar de los vídeos de YouTube y mucho más “casi como si estuviéramos en tierra firme”.

A nivel de funcionamiento, la antena instalada en la parte superior del avión recibe las señales de la banda Ka de satélites de Inmarsat. Utiliza dos receptores para asegurar que los usuarios sigan conectados en todo momento mientras el avión cambia de un satélite a otro. De esta forma, el cambio de satélite es algo que los usuarios no “notan” en ningún momento y la conexión no se pierde.

Con unas 20 personas a bordo (lejos del número de pasajeros reales) se consiguen velocidades de hasta 35 Mbps. Por desgracia, la velocidad de subida sigue siendo la asignatura pendiente de todas estas tecnologías.

Via Adslzone
Nicolas Chamatropulo


SeaBubbles anuncio que quiere ser el Taxi del agua, al mejor estilo Uber, por excelencia. Estuvieron en París esta semana para la conferencia VivaTech en la cual mostraron su prototipo y dieron a conocer un vídeo en el cual muestran como funcionaria el concepto.

El SeaBubbles, impulsado por dos motores eléctricos, estará construido con materiales biodegradables, podrá alcanzar los 30 kilómetros por hora y dispondrá de una autonomía de 80 a 100 kilómetros.

Al no tocar apenas el agua, no produce olas evitando así posibles molestias a las embarcaciones turísticas o de transporte que circulen por el Sena, el Támeis o los canales de Venecia, ciudades a las que ya se ha decidido llevar el proyecto.



En primera instancia, la cápsula ecológica será capaz de transportar a cinco pasajeros más un piloto, aunque se prevee poder sumar un sexto pasajero cuando se automatice la conducción del vehículo.
Nicolas Chamatropulo


A pesar del aumento en la facilidad de realizar pagos online, las tarjetas siguen siendo el medio por el cual el consumidor realiza sus compras sin depender del efectivo. Mastercard analizo que la tecnología de lectura de huellas dactilares se podría integrar a sus tarjetas y ya poseen un modelo funcional.

A pesar de la rapidez del código PIN para autorizar pagos con tarjeta de crédito, aun no es un sistema muy seguro, y es lógico que luego del nivel que llego la identificación por huellas en los Smartphone, esta tecnología diera el salto al mundo de las tarjetas de crédito.

Mastercard ya lo está probando en Sudáfrica y está previsto que empiece a llegar de manera masiva a diferentes mercados a finales de este mismo año 2017.



Para poder comenzar a utilizar esta nueva tarjeta sus usuarios deberán acudir a su banco para registrar previamente su huella. Podrán ser hasta dos, pero siempre de la misma persona. No será posible autorizar a otra persona.

Las dos huellas que registremos en el banco serán almacenadas encriptadas en el chip de la tarjeta, que de apariencia y tamaño es apenas diferente de las clásicas.