Categoría: Espacio

Fabio Baccaglioni


Blue Origin siempre es comparado con SpaceX pero eso tal vez sea un error, okey, tenemos al millonario excéntrico manejándolo como proyecto personal pero el ritmo en el que se mueve Jeff Bezos es totalmente distinto, más paciente, más "controlado".

Así estamos en el octavo vuelo de la New Shepard que no sólo fue el de mayor altitud sino que, como nos tiene acostumbrados, despegó, aterrizó y le dio un paseo parabólico a la cápsula con las "ventanas más grandes" como les gusta decir (que por cierto, es correcto).



La cápsula (Crew Capsule 2.0) ya había sido lanzada el año pasado con el maniquí para emular una tripulación pero esta vez no hacía falta, el apogeo del lanzamiento llegó a los 351.000 pies que, traducido en una medida coherente, serían 107 kilómetros.



Esta es la mayor altitud alcanzada por el sistema de Blue Origin que es tan sólo suborbital y dura apenas unos minutos, la idea original, turismo espacial, está bastante cerca y si todo sigue saliendo igual de bien es altamente probable que para fines de este año o principios del que viene tangamos algún vuelo tripulado de prueba.

Blue Origin obviamente no se queda en esto, las pruebas sobre su motor BE-4 y el hecho de que United Launch Alliance lo utilizará para sus lanzadores (y así evitar a Rusia como proveedora de motores) deja en claro que Bezos no sólo quiere sus propios cohetes sino participar del negocio a lo grande. Además está en desarrollo el New Glenn que debería realizar sus primeros vuelos para 2020 y es la competencia directa al BFR de SpaceX.
Fabio Baccaglioni


Durante el último lanzamiento de SpaceX entre la carga que iba a la ISS había un pequeño satélite experimental interesante, RemoveDEBRIS, un diseño pensado para, como indica su nombre en inglés, limpiar el espacio de basura, partes y satélites muertos.

El prototipo de la Universidad de Surrey lleva encima varios experimentos diseñados para probar si realmente son viables en el escenario real: el espacio y la microgravedad.

Capturar en pleno vuelo otros satélites o pedazos de los mismos no es fácil, pero para colmo todavía no se conoce cual sería el mejor método, la batería de experimentos incluye una red para capturar un pequeño CubeSat (llamado DS-1) que el mismo RemoveDEBRIS lanzará a baja velocidad.

El DS-1 se alejará apenas 7 metros y antes de dispararle con una red para capturarlo inflará una especie de globo que cumplirá dos funciones, una ofrecer un objetivo más grande para acertarle, la otra ejercer cierto arrastre para cuando se lo empuje para perder órbita. Recuerden que si bien no hay "aire" el espacio es algo difuso y la alta atmósfera, aunque ínfima, provoca cierto rozamiento inclusive mucho más allá de los famosos 100km de la línea kármán.



El segundo experimento también utilizará otro cubesat, el DS-2, y el objetivo es poder identificar y detectar objetos con cámaras y lidar, interpretar lo que se detecta y poder identificarlo. Esto es bastante difícil de hacer cuando uno está en el espacio, de forma autónoma, sin control directo de un humano y teniendo que basarse en algoritmos para identificar el objeto que se quiere capturar.

El tercer experimento parece ridículo pero les juro que no lo es, es un harpón para poder ensartar y capturar un satélite, parece de ballenero porque lo es pero realmente hay que probar si en el espacio funciona y si el impacto no ejerce demasiada fuerza como para transformar la situación en incontrolable.

El cuarto y más espectacular es una gran vela para arrastre y deorbitación con el objetivo de enviar a RemoveDEBRIS en su viaje final pero de manera controlada. Si todos los satélites tuvieran un sistema similar para cuando se vuelven obsoletos no tendríamos las 6800 toneladas de material esparcidos en órbita terrestre.

Fuentes: SSTL, Surrey, Spaceflight Now, Popular Mechanics
Nicolas Chamatropulo


Hace unos meses nos impresionábamos con el trabajo de Seán Doran, quien había creado una increíble foto de 100 megapíxeles de la Luna a partir de imágenes capturadas por la Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO), la sonda espacial estadounidense destinada a la exploración lunar. En aquel entonces, nos preguntamos por qué la NASA no tenía algo similar o incluso más elaborado. Pues parece que finalmente escucharon nuestras súplicas.

El trabajo de Seán no era perfecto y no estaba científicamente avalado. Y ahora es el turno de la NASA, quien aprovecha todos sus recursos y conocimientos para crear el primer tour de la Luna en 4K. Se trata de un maravilloso viaje que nos permite explorar sitios importantes del satélite mientras aprendemos nuevos detalles de cara a la próxima misión tripulada.
Fabio Baccaglioni


Además de dedicarse a los lanzadores SpaceX tiene otro plan: telecomunicaciones con su propia constelación de satélites.

Y en esta ocasión la FCC le dio el visto bueno al plan de ascender unos 4425 satélites para armar esta red con la idea de ofrecer banda ancha en todo el globo y no sólo en ciudades importantes.

El formato de constelación tiene sentido para ofrecer latencias decentes y no las que pueden otorgar en la actualidad los satélites geoestacionarios, es una cuestión de distancia, a 32.000km no es lo mismo que a 1150km, pero un satélite a baja altura tiene el "problema" de desaparecer de la vista del observador en pocos segundos, por esta razón se crea una constelación de miles de satélites y uno en vez de depender de un sólo satélite geoestacionario o un ocasional satélite cercano, utiliza decenas de satélites por conexión. Los satélites ofrecen señal en un ángulo máximo de 40° en cada dirección.

Los rivales que también estan planteando constelaciones no estan nada contentos como es el caso de OneWeb que se opuso a tantos satélites de una sola firma para dejar un espacio para el resto (razonable) y evitar impactos (cada vez más probables). Además de que el diseño de los mismos contemple más sistemas de seguridad para evitar que quede basura espacial cuando dejan de estar operativos.

Pero la FCC tiene sus límites, SpaceX deberá desplegar el 50% antes del 29 de Marzo de 2024 si no quiere apelar a una nueva autorización y revisión de la FCC en su plan, es más, SpaceX quiere, además, desplegar otra constelación a menor altitud con unos 12.000 satélites para mucha menor latencia sumados a estos 4425 en altitud media, un gran despliegue que no sólo requiere de diseñarlos, construirlos, testearlos, enviarlos al espacio y, obviamente, transformarlo en un negocio rentable.

Via Techcrunch
Fabio Baccaglioni
Para aquellos que no estaban enterados la agencia espacial china tiene en órbita una pequeña estación espacial propia, la Tiangong-1, la misma se lanzó en 2011 para probar si era factible y ajustar sus técnicas de acoplado en órbita, para ello funcionó perfectamente.

Ahora bien, su vida útil era más bien limitada y la idea inicial era sacarla de órbita en 2013. Se realizaron varias misiones Shenzhou y todo fue un éxito pero en vez de orientarla a una órbita más o menos predecible para que se quemase en la atmósfera siguió orbitando: China admitió haber perdido control de la misma en 2016.



Esto significa que no se le pueda dar una orientación específica para una reentrada controlada, caerá donde caiga. Predecir su caída es algo MUY difícil porque hace ya varios meses que viene rozando con las partículas más altas de la atmósfera a unos 28.000km/h lista para desplomarse.

Hoy podemos confirmar un rango más preciso gracias a la Agencia Espacial Europea, entre el 30 de Marzo y 2 de Abril, un rango de tiempo bastante preciso salvo que no podemos saber DONDE caerá con precisión, sí que lo hará entre dos latitudes: 43º Norte y 43º Sur, prácticamente donde vive el 90% de la población mundial pero, por suerte, donde un 70% es agua, así que si bien podría caernos en la cabeza hay más probabilidades de que lo haga en el océano o en algún lugar relativamente deshabitado.



Puede haber todavía dispersión pero ya está bastante ajustado el timing, el tema será, llegada la fecha, ver dónde cuernos termina cayendo ¿Abrimos las apuestas?
Fabio Baccaglioni


No sólo se trató de un testeo exitoso y un auto volador yendo en ruta transmarciana, además viaja en el auto un pequeño disco con la trilogía de Fundación de Isaac Asimov (si, son más libros pero la original era una trilogía).

Lo interesante de este disco es cómo está hecho. No es un CD ni un DVD, es otro formato basado en principios parecidos pero con una durabilidad mucho mayor, y ahí está lo interesante. No es un medio barato y es bastante novedoso, es más es casi imposible que una civilización futura o de otro planeta pueda leer su contenido si no posee la tecnología adecuada, pero los datos quedarán allí seguros durante milenios.



El proyecto proviene de la Arch Mission Foundation que busca preservar el conocimiento y la cultura humana en un formato que perdure y diseminarlo por el sistema solar, suena loco porque un poco lo es, pero en este vuelo tienen su primer intento exitoso. El objetivo es alcanzar la Luna en 2020 con esta gran base de datos en formato físico. 2030 para Marte.

El disco es un invento del Dr. Peter Kazansky de la universidad de Southampton (Aquí tienen el paper con los detalles técnicos), son discos de silicio lo que le dan una vida útil de... bueno, 13.800 millones de años, así que no fallarán como los CDs donde se desprendía la capa de escritura. Esto es sencillamente por las particularidades físicas del silicio y porque es un disco sólido de un sólo material. Mientras la temperatura no supere los 1000 grados la información persiste.



La misma es grabada con un láser 5D (femtosecond laser writing) que escribe cada byte en un tamaño de 20nm con una frecuencia distinta (visible en color). Es reacomodar las moléculas con una polarización particular, el resultado es un byte inamovible que perdurará mientras la estructura molecular del disco no sea cambiada con, por ejemplo, un exceso de temperatura que lo derrita. Si, funciona como los cristales de la memoria de Superman

La capacidad teórica de estos pequeños discos es de 360TB con lo que se podría tranquilamente cargar mucha mayor información que los tres libros pequeños que elevó SpaceX. Obviamente este disco es bastante diferente al disco dorado de las Voyager que en 1977 comenzaron su viaje estelar, esos eran bastante más sencillos de reproducir Risa
Fabio Baccaglioni
A partir de las 15:30 de la tarde, hora de Argentina, podrán ver el streaming aquí:



El Falcon Heavy será la prueba de fuego del lanzador pesado conformado por tres primeras etapas del ya probado y excelente Falcon 9. El booster central es el que más modificaciones tiene pero toda la plataforma tuvo que cambiar detalles para poder utilizarse en este modo.

Ayer mismo Elon Musk explicaba los detalles de esto entre los que afirmó un 50/50 de chances de éxito, abiertamente dijo que temía la interacción entre los boosters ya que un pequeño toque entre éstos y todo sería fuegos artificiales costosos. Ya sea por resonancias o problemas en diseño no detectados previamente un 50/50 es una probabilidad muy baja de éxito, probablemente hasta Musk esté siendo más precavido de lo normal ahí.



Más allá de eso si tienen éxito Musk confirmó que habrá más lanzamientos del Heavy en el corto plazo y, tal vez, uno más grande con no tres sino cinco boosters porque ¿Por qué no?

La capacidad de este cohete, que cuenta con 27 motores Merlin, es de 64 toneladas métricas en órbita baja, algo que no es la mayor que ha existido (véase Saturno V o Energia o Delta IV Heavy) pero que por primera vez contará con etapas reutilizables bajando notablemente el costo.

Dos de los boosters van a aterrizar en el complejo de Cabo Cañaveral y sólo el booster central, que realizará un viaje más largo, aterrizará en barcaza.

La carga irá más allá de GEO porque el objetivo es alcanzar la órbita marciana, no Marte en sí, sino alcanzar la órbita por donde pasa Marte, un viaje de hasta 450 millones de kilómetros para una carga algo simple e inútil como en todo cohete de prueba, pero original ya que será un Tesla Roadster. No es el mejor satélite para enviar pero considerando el 50/50 que anunció, es más barato Risa
Fabio Baccaglioni


Ayer a la noche se sumó un nuevo jugador en la carrera espacial privada. Es uno pequeño pero en su segundo lanzamiento de prueba alcanzó la órbita y ESO es una gran noticia.

Para aquellos que no lo vean el tema es alcanzar la órbita porque un cohete suborbital puede lanzarlo cualquiera, sólo se necesita alcanzar unos 100Km y listo, pero la órbita es otro tema porque no sólo hay que lograr la velocidad de escape justa sino que es donde un vuelo espacial empieza a ser económicamente rentable. RocketLab de Nueva Zelanda lo ha hecho.

El Electron es un cohete pequeño de dos etapas, un diseño basado en materiales livianos compuestos e impresión 3D, el motor es clave para un lanzamiento económico, el Rutherford es un motor innovador porque en vez de utilizar bombas tradicionales como el resto utiliza un compresor eléctrico, mucho más barato aunque no tan potente.

El Electron tiene una disposición similar a la del Falcon 9 de SpaceX con nueve motores Rutherford en la primer etapa y uno solo optimizado para vacío en la segunda etapa. A nivel del mar produce unos 18kN de empuje y un impulso específico de 303 segundos, el optimizado para vacío alcanza los 22kN. El combustible es el clásico mix de LOX y RP-1 y el costo por motor es muy económico para lo que son los motores cohete alcanzando apenas unos USD 50k por unidad, gracias a las bombas eléctricas que utilizan dos motores pequeños de 50HP y 40.000 RPM.



El primer test del Electron se realizó el 25 de Mayo de 2017 pero al alcanzar los 224 Km se perdió señal de telemetría y tuvieron que detonarlo por seguridad. Este, en cambio, fue un total éxito no sólo logrando la separación de la segunda etapa sino poniendo en órbita tres Cube Sats. Apenas 13 kilogramos de carga pero el máximo real posible es 500Kg.

Ahora bien ¿Qué planea RocketLab para el siguiente lanzamiento? Llevarse el Google Lunar X Prize, lanzar un lander a la superficie lunar! si, esto debería ser ahora, dentro de poco, en unos meses solamente llevando como carga el Moon Express cuyo primer objetivo es alunizar y enviar datos científicos e imagenes de la superficie de nuestro satélite.

Muy ambicioso para un tercer vuelo pero ¿Por qué no apuntar bien alto? De alguna forma hay que llamar la atención, ya lograron demostrar la fiabilidad de un motor sin las complejas bombas que tienen los actuales, si logran alcanzar la luna antes de empresas como SpaceX o Blue Origin (que casualmente todavía no ha llegado a la órbita terrestre) y ni hablar todas las demás agencias importantes, no sería genial? Igualmente recordemos que tanto India como China también tienen sus rovers y satélites lunares/marcianos además de los rusos y americanos de décadas atrás, para mi lo genial es que sea una empresa pequeña y privada quien lo intente.
Fabio Baccaglioni


Para aquellos que quedaron boquiabiertos con el twitt que realizó Elon Musk hace unos días vamos a darles un poco más de información.

El Falcon 9 Heavy de SpaceX probablemente sea lanzado en Enero de 2018, dentro de muy poco, en su primer vuelo de prueba. Será un vuelo totalmente de prueba y, si se cumpliera la idea de Musk, llegaría hasta Marte con su Tesla Roadster Risa pero si somos un poco más razonables y conservadores como mucho llegará a la órbita terrestre, que es lo que importa.

Más allá de si intentarán llevarlo fuera de la órbita terrestre (dependerá de la segunda etapa, la carga y la trayectoria elegida) lo importante será que en este caso no habrá prueba estática posible, es un todo o nada "a la antigua" como se solía hacer con otros vehículos espaciales. Actualmente los Falcon 9 hacen disparos de prueba estáticos para verificar motores ya que cada primer etapa tiene nueve Merlin 1D, en el caso del Heavy tendremos 27 de estos al mismo tiempo.



Con 22,819 kN de empuje la primer misión utilizará la potencia al 92% despegando desde la misma plataforma que el Saturn V lo hizo para la misión Apollo 11, éste era más potente todavía con 35,100 kN con tan sólo cinco motores F-1, por lejos los más bestiales jamás construidos.

El primer prototipo del Falcon 9 Heavy ya está montado, las tres etapas o más bien, la primer etapa y los dos boosters que son similares, los tres deberán aterrizar verticalmente luego del lanzamiento, así que tendremos además un show de triple aterrizaje automatizado en tres plataformas, algo digno de ser visto.



Como notarán todavía no está la carga instalada ni en posición vertical y no se ha dicho mucho sobre la segunda etapa que, hasta ahora, será la habitual con un sólo motor Merlin 1D para vacío. La carga potencial de este vehículo será de 64 toneladas en LEO, 26.7tn en GTO, 8tn en GTO reutilizable, 17tn en Marte y 3.5tn en una misión extraplanetaria lejana.

El diseño original consideraba hacer uso del "Propellant crossfeed", es decir, que los boosters alimentasen de combustible al cuerpo principal y que éste utilizara su combustible una vez separados, el primer test no contará con esta modalidad (algo peligrosa sin suficiente testing).

Volará el Roadster de Musk hasta Marte en esta primera misión? Sinceramente me encantaría, son muchas cosas para demostrar en un primer vuelo, primero que funcione el concepto de tres Falcon 9 reutilizables juntos, luego poder alcanzar la órbita de transferencia a Marte. Falta muy poco!
Fabio Baccaglioni


Esta vez la compañía de Jeff Bezos fue mucho más reservada a la hora de anunciar el lanzamiento, de hecho, no lo hizo sino hasta diez horas posterior a la exitosa prueba. Sin haber indicado razones podemos suponer que se debía a que todo le hardware había sido renovado desde su último lanzamiento hace 14 meses.



El New Shepard llevaba consigo la cápsula Crew Capsule 2.0 que ya no es un mockup sino una cápsula en serio. Esta vez tiene verdaderas ventanas, las más grandes que alguna cápsula ha llevado al espacio (tengan en cuenta que el uso principal de la misma es turismo espacial) y con un maniquí de testing "Mannequin Skywalker" el cual capturó todos los datos de vuelo para verificar si está todo óptimo para pasajeros humanos.



Además de este mecánico pasajero se aprovechó el vuelo para experimentos de otras organizaciones comerciales y educativas.

El New Shepard alcanzó unos 99km con una velocidad máxima de ascenso de Mach 2.94 y se espera que los primeros vuelos tripulados se realicen para la primavera de 2018 (otoño para los que vivimos en el sur).